
EL ABISMO – TU DESAFIO
EL SÍMBOLO
Con obstinación transitaste el camino que creías correcto. Atravesaste múltiples dificultades que fuiste superando con gran esfuerzo físico y mental. Pero, cuando creías que bastaba con tu fuerza de voluntad para seguir avanzando por ese sendero, te encuentras con una grieta imposible de evitar.
Estás frente a un abismo. Tu única opción es desandar lo recorrido y buscar otra forma de llegar a tu meta.
TU APRENDIZAJE
La parábola del símbolo ilustra la prueba de carácter necesaria para superar las circunstancias desfavorables que se presenten.
Tienes dos opciones: puedes ver a las dificultades y obstáculos como "mala suerte" y sentirte víctima de las circunstancias, o puedes reconocer que los desafíos son lecciones que te nutren en el proceso de auto-aprendizaje.
Hay innumerables ejemplos de personas que lograron sus metas exitosamente a pesar de encontrarse con grandes dificultades y obstáculos.
Emmet Fox cita a algunos famosos: “…
H.G. Wells tuvo que dejar un empleo aburrido y mal pagado por problemas de
salud, se quedó en casa, escribió libros exitosos y se convirtió en un escritor
de fama mundial. Edison era sordo como una tapia, y decidió que la sordera le
permitiría concentrarse mejor en sus inventos. Beethoven compuso su obra a
pesar de que era sordo… “.
David C. Gikandi menciona que “…Walt Disney, contra todas las probabilidades, críticas y una seguidilla de “fracasos” se pegó a su imaginación convirtiéndose en el rey mundial del entretenimiento. El ratón Mickey fue lanzado en el punto más bajo de sus “fracasos”. Nadie podría haber pronosticado que se podría construir un imperio a partir de un ratón…”
No se trata de que experimentes una obstinación ciega contra viento y marea en cada circunstancia, o que te conviertas en una persona terca y fanática. Por el contrario, se trata de tener en claro tu propósito de vida y que, aprendiendo de las dificultades, persistas en alcanzarlo.
La persistencia es tan buena como la claridad de propósito, el enfoque en el presente momento, la certeza en el logro, la gratitud y la alegría. Todos ellos son los ingredientes mágicos que necesitas para construir tu destino.
Un hombre exitoso como Henry Ford aportó su punto de vista sobre las metas y sus logros. En sus palabras:
· “El fracaso es, a veces, más fructífero que el éxito”.
· “El fracaso es una gran oportunidad para empezar otra vez con más inteligencia”.
· “Tanto si piensas que puedes, como si piensas que no puedes, estás en lo cierto”.
· “Los hombres superficiales creen en la suerte y las circunstancias. Los fuertes creen en las causas y sus efectos”.
· “Los obstáculos son esas cosas espantosas que ves cuando apartas los ojos de tu meta”.
Numerosas veces, muchas personas de fe fracasan y terminan culpando a Dios por no haber escuchado sus oraciones. No creas ni por un segundo que el Ser, La Fuente, Dios, o como prefieras llamarle, es alguien que escucha peticiones y decide a quién concederle sus deseos y a quién no. Eso no tiene nada que ver con el proceso de creación que, incesantemente, sucede en el Universo y que te tiene como co-autor.
La verdadera oración es, en realidad, un método científico de creación y
consiste en alinear tus pensamientos y emociones con tus metas.
La oración es buena y necesaria. Te conecta directamente con tu Ser y eleva tu conciencia de poder. Tienes dominio sobre todas las cosas de tu vida. La oración te conecta con la Verdad que es que tus condiciones exteriores sólo son una expresión de tus propios pensamientos y emociones.
Las condiciones externas no son la causa de nada sino un efecto de tu mente consciente y subconsciente. Nunca eres feliz porque te sientas de maravilla, ni tienes fe porque notas que las cosas andan bien. Por el contrario, te sientes de maravilla porque decidiste Ser feliz y las cosas andan bien porque tienes certeza en tus logros.
Sólo cambiando tus pensamientos y emociones las circunstancias cambiarán. Esta es la Verdad que te hará libre de sentirte esclavo de las condiciones externas.
Cuando sientas tristeza o enojo porque se presentó un problema, no luches contra tu sentir ni lo niegues. Reconoce que el problema actual es la consecuencia de tu estado emocional del pasado.
Entonces decide conscientemente cambiar tus pensamientos actuales para que, con el tiempo, el problema se solucione o desaparezca de tu vida. Elige una nueva Verdad y esa Verdad te hará libre.
Muchos conocen esta ley de causa y efecto pero, aún así, creen que ciertas enfermedades o problemas son ineludibles; y, por supuesto, esas circunstancias desfavorables se manifiestan en sus vidas.
Por eso es que de nada sirve saber si no se aplica ese conocimiento con coherencia y constancia.
Por ejemplo, no hay coherencia si te pasas el día repitiendo “soy abundante” pero decides no donar la ropa que ya no usas por temor a necesitarla algún día o si dudas cada vez que tienes que pagar una cuenta por temor a no llegar a fin de mes.
Tampoco hay coherencia si te empeñas en repetir “yo me amo y merezco amor” y luego maldices a tu vecino o familiar o compañero de trabajo por cualquier tontería.
Menos coherencia muestran los que dicen “confío en Dios” pero se desesperan si no tienen el control de todas las circunstancias.
Pensar en el problema es un problema en sí mismo. Crece aquello en lo que piensas así que si piensas en el problema no estás haciendo otra cosa que darle poder. No estás aplicando la ley de causa y efecto porque te estás enfocando en el efecto (el problema) y no en cambiar tu mente (la causa). Si no estás cambiando la causa, estás alimentando el efecto.
Tampoco sirve aplicar la Verdad de a ratos para luego caer en la tentación de embrollarse mentalmente en las circunstancias desfavorables. Esta inconstancia no te lleva a ningún lado donde quieras ir.
Sube un escalón en tu camino hacia la consciencia. Mira las circunstancias desde arriba. Sé coherente y constante. Sabes que esta es la Verdad que te hará libre. Ten certeza.
Ten certeza en tu poder creador y confianza en que La Fuente – Dios hará su trabajo. En la medida que lo hagas, tu oración será respondida.
Desapégate de expectativas, no interfieras con tu mente en la acción del Universo. No le digas a Dios lo que tiene que hacer.
La plegaria constante consiste en mantenerte en estado de certeza y agradecimiento porque sabes, sin una pizca de duda, que estás co-creando experiencias de plenitud para tu vida.
Orando en la Verdad, está claro que la petición es innecesaria. No hay nada que debas pedir porque todo cuanto puedas imaginar ya está disponible para ti y sólo depende de tu actitud y compromiso para que se manifieste en tu vida. Así que tu única plegaria debería ser de agradecimiento porque antes que lo pidas ya se te ha concedido.
Cuando te encuentres ante EL ABISMO acepta EL DESAFÍO de cambiar tu mente para cambiar tu mundo y, manteniendo una atención desapegada sobre tus pensamientos y emociones, procede de este modo:
Enfócate en tus metas, esos deseos que tu Ser le ha dictado a tu corazón. Piensa en tus metas con alegría, imagínate disfrutando de tus logros y repite tu mantra:
Aprendo de cada situación y me libero de los patrones mentales que la causaron.
Soy un Ser poderoso. Conozco y asumo mi poder.
Cambio mi mente y cambia mi mundo.
Conozco la Verdad y vivo en la Verdad.
Estoy a salvo.
Tu certeza en el logro hace que El Universo - La Fuente – Dios manifieste en el plano físico aquello que afirmas con fe. Así que termina tu oración dando gracias.
Aplicación práctica de EL ABISMO – EL DESAFÍO
Relaciones
Las decepciones, la apatía o los problemas que experimentas en tus relaciones tienen su origen en tus expectativas de lo que el otro debería ser o hacer y son el espejo de tu propia sombra. Libérate de expectativas, enfócate en tu oscuridad para traerla a la luz y cambia tus pensamientos y emociones con coherencia y perseverancia. Desde un estado de mayor conciencia, elige desapegadamente a las personas que realmente deseas conservar en tu entorno.
Negocios - Trabajo
Los hechos que acontecen no resultan como lo habías planeado.
No culpes a otros, ni mantengas falsas expectativas. En lugar de permitir que las circunstancias te agobien, asume tu responsabilidad, aprende de esta situación y haz los cambios necesarios.
Salud
Tu Ser requiere que cambies la manera ordinaria de enfocar tus asuntos de salud. Si persistes en resolverlo del modo que siempre lo hiciste, vivirás retrocesos. Enfócate en los patrones mentales y emocionales que causan síntomas en tu cuerpo físico. Acepta el cambio con paciencia y perseverancia.
Viajes - Mudanzas
Los obstáculos y fracasos tienen origen en tu propia perturbación. Enfócate en tu propósito de vida y analiza desde esa óptica cada alternativa.
Espiritualidad
Esta etapa tiene la finalidad de enseñarte que no puedes actuar por repetición de viejos esquemas sin sufrir. Tu Ser requiere que asumas el riesgo de decidir sin tener en cuenta tu pasado y sin analizarlo como bueno o malo. Se te pide que, manteniendo una actitud desapegada de los posibles resultados, pongas tu atención en el presente y te enfoques en la auto-transformación necesaria para el logro de tu propósito de vida.
IMPORTANTE:
Ya obtuviste tu respuesta, ahora haz tu trabajo y deja que el Universo (Dios - La Fuente) haga el suyo. No interfieras suponiendo desenlaces o revisando como van las cosas. Tu único trabajo es mantener tu mente alineada con tu propósito con la certeza de que aquello que piensas y sientes sin dudas es lo que vivirás en tu vida.
Si vuelves a consultar sobre el mismo asunto es porque dudas y si dudas no sucederá lo que deseas porque el Universo necesita de tu certeza para hacer su tarea.